Servicios para garajes: conservación, aceite, grasa, rodaduras, rampas, portones, accesos, suelos epoxi y pavimentos técnicos.
Pavimento y plazas de estacionamiento
La superficie principal se valora por metros útiles, tipo de soporte, nivel de suciedad, juntas, reparaciones y obstáculos. El barrido, aspirado, fregado y tratamiento puntual se combinan según el estado real; no se presupone que todo el suelo admita la misma presión, producto o fricción.
Rampas, curvas y zonas de rodadura
Las pendientes y los cambios de dirección concentran goma, polvo adherido y marcas. Se miden y valoran de forma diferenciada porque condicionan la maquinaria, la seguridad, los tiempos de contacto y la coordinación de la circulación.
Aceite, grasa y suciedad incrustada
Las manchas se clasifican por antigüedad, extensión, penetración y compatibilidad con el pavimento. Una mancha reciente no se aborda igual que otra absorbida durante años; por eso el resultado esperable se explica antes de intervenir y nunca se promete una desaparición total sin diagnóstico.
Portones, puertas y accesos
Pueden incluirse las caras visibles y accesibles, umbrales, zonas de paso y guías superficiales. El alcance excluye motores, cuadros, automatismos, mecanismos internos, reparaciones y cualquier manipulación que corresponda a una empresa mantenedora.
Elementos interiores propios del garaje
Pilares, zócalos, señalización, tuberías accesibles, extintores por su cara exterior y otros elementos pueden incorporarse cuando están inventariados. Se excluyen cuartos técnicos cerrados, instalaciones eléctricas y trabajos que exijan desmontaje o intervención especializada.
Sumideros y rejillas superficiales
Solo se contempla la retirada de suciedad visible y accesible en superficie cuando figure en el presupuesto. No realizamos pocería, desatascos, bombeos, retirada de lodos ni mantenimiento de separadores de hidrocarburos.
Hormigón fratasado o pulido
Puede presentar porosidad, desgaste, polvo superficial, reparaciones y manchas penetradas. La lectura previa evita confundir suciedad extraíble con decoloración, desgaste o absorción permanente del soporte.
Cuarzo y acabados endurecidos
El estado del sellado, el brillo, las zonas erosionadas y las reparaciones condicionan la fricción y el producto. No se aplica una agresividad uniforme cuando conviven acabados diferentes.
Epoxi, resina o pintura
Son revestimientos que pueden velarse, perder brillo, rayarse o desprenderse si ya están degradados. Cuando existe duda se plantea una prueba controlada y se separa claramente limpieza de reparación o repintado.
Gres, baldosa y terrazo
Las juntas, la adherencia de la suciedad, el riesgo de resbalamiento y el estado de piezas y rejuntados forman parte de la valoración. El método se ajusta al conjunto, no solo a la cara visible de la baldosa.